|
|
|
|
|
|
El deseo de poder ofrecer productos de forma automática ha sido un sueño anhelado por las modernas civilizaciones desde hace cientos de años, pero tal vez nos sorprenda descubrir que el concepto de la distribución automática se remonta al año 215 A.C. y fue concebido por el ingeniero y matemático griego Herón de Alejandría que instaló las primeras máquinas automáticas en los templos de Egipto para dispensar agua bendita mediante un ingenioso mecanismo operado por monedas.
No obstante no fué hasta la llegada de la era industrial cuando comenzaron a comercializarse las primeras máquinas modernas. A partir de 1880 aparecen en Londres las primeras dispensadoras de tarjetas postales, y en 1888 las máquinas hicieron su debut en Estados Unidos cuando la Thomas Adams Gum Company instaló en los andenes de las estaciones de Nueva York sus famosas máquinas de chicles.
A continuación, de una manera imparable, comenzaron a aparecer las primeras fábricas de expendedoras destinadas a la venta automática de los más variados productos. Desde entonces, el perfeccionamiento de estas máquinas ha sido trepidante, y su integración en nuestra vida cotidiana, cada vez mayor.
Hoy aceptamos con total naturalidad proveernos de una gran variedad de artículos y servicios a través de sistemas de venta automatizados: compra de refrescos, alquiler de películas, recarga de móviles, compra de entradas para todo tipo de eventos, billetes de avión, reserva de hoteles, transacciones bancarias, etc.
El desarrollo tecnológico ha permitido adaptar estas máquinas a muchos sectores, incrementando el tipo de productos a comercializar y mejorando la calidad del servicio.
Se trata de un fenómeno imparable, potenciado por condicionantes sociales, como la escasez de tiempo y el costo de la mano de obra, que nos obliga a requerir soluciones rápidas, a cualquier hora y con el menor esfuerzo. Nuestros nuevos hábitos de consumo, cada vez más familiarizados con los automatismos y los sistemas informatizados, nos han llevado a difundir las máquinas de distribución automática, en los más diversos lugares (edificios de oficinas, comercios de todo tipo, espacios públicos, etc.).
Al fin y al cabo, como decía Henry Ford: “El verdadero progreso es el que pone la tecnología al alcance de todos”.
Con PharmaShop, Videomatic pone a su alcance los últimos avances tecnológicos en distribución automática para mejorar el servicio a sus clientes, y al mismo tiempo, conseguir un notable incremento de sus beneficios.
Incorporando una máquina PharmaShop usted conseguirá:
PharmaShop permite a su farmacia ampliar el horario de atención al cliente hasta 24 horas del día, los 365 días del año, incrementando considerablemente su facturación sin mayor dedicación por su parte ni coste añadido de personal.
La especialmente vistosa presentación de los productos en las PharmaShop, con su exclusivo sistema de fijación, iluminación y filtro UV de protección solar, permite exponerlos con todo su atractivo, como si estuviesen en el más cuidado de los escaparates. Crecerán sustancialmente sus ventas en gran cantidad de artículos de gran demanda, como alimentación infantil, productos dietéticos, remedios naturales, preservativos, higiene íntima, material de primeros auxilios, suplementos nutricionales, y muchos otros.
Por todo ello, las PharmaShop registran resultados considerablemente superiores a los de cualquier otra máquina de venta automática, consiguiendo un importante incremento en las ventas de todos los productos.
Al disponer en su establecimiento de una PharmaShop, sus clientes sabrán que pueden servirse por sí mismos de los productos que necesiten, sin esperas colas, en cualquier momento, con total conveniencia, comodidad y discreción.
Una solución económica con la que responder a las necesidades de sus clientes (comodidad de horario, variedad de productos, discreción de compra, etc.) provocando una alta satisfacción por su parte y repercutiendo, como es lógico, en el nivel de ventas.
Las máquinas de distribución automática son una respuesta inteligente a los nuevos retos que plantea la competitividad y el nuevo entorno económico. Cada vez más, constituyen un complemento importantísimo en el desarrollo de cualquier actividad comercial.
Gracias a la mejora de servicio de su establecimiento, le resultará mucho más sencillo fidelizar a sus clientes y ganar la batalla en un mercado global cada vez más competitivo.
Otros sectores se han beneficiado antes de este fenómeno. Son numerosos los ejemplos como el de Coca Cola, que canaliza un elevado porcentaje de sus ventas a través de máquinas automáticas, o sin ir más lejos, el de la banca, que cada vez factura más y presta más servicios a través de sus cajeros automáticos mientras que, precisamente por ello, necesita menos personal en sus oficinas.
Incorporando un distribuidor automático PharmaShop, mejorará cualitativamente la imagen de su negocio, otorgándole un estatus de modernidad, calidad de servicio y efectividad. Presentará una imagen de máxima profesionalidad que se traducirá automáticamente en una mayor rentabilidad.
Usted tiene ahora en sus manos la oportunidad de incrementar sus beneficios y rentabilizar al máximo todas sus posibilidades de negocio.
| © 2011 Videomatic | | | Información legal | | | | | Añadir a favoritos |